Sábado, 19 de Outubro de 2019
   
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La Capilla de la Universidad de Halle

El movimiento pietista surgió en Alemania, en el siglo 17, como una reacción a la fría ortodoxia de la Iglesia Luterana. Los pietistas creían que la reforma iniciada por Lutero tenía que ir más allá del ámbito litúrgico y doctrinal, alcanzando la esfera de la espiritualidad, es decir, de la vida del creyente en su comunión con Dios.

 

Debido al celo y fervor de los pietistas, sus convicciones influenciaron varias denominaciones, especialmente la nuestra. Esto hizo con que la iglesia de aquellos días conociese una fase marcada por profunda devoción, trabajo social y esfuerzos misioneros.

 

Uno de los principales centros del pietismo fue la Universidad de Halle, que August Hermann Francke ayudó a fundar. Esta universidad existe aún hoy. Es grande y bonita. En el campus ahora modernizado, todos los edificios son amplios y bien cuidados. Todos, excepto uno: la capilla. De hecho, la capilla de la Universidad de Halle es de doler. El viejo edificio está cayendo en pedazos, las antiguas puertas de madera se pudrieron y permanecen trancadas. Según parece, la capilla sirve hoy apenas para guardar chatarra.

 

¿Qué pasó? Es simple. Después de la ola pietista, una nueva ola cayó sobre Alemania: la ola del liberalismo. Entonces, los creyentes dejaron de creer en la Biblia y cambiaron su concepto de Dios, de pecado y de vida cristiana. Como resultado, una nube de frialdad, indiferencia e incredulidad cubrió a la iglesia. Así, hoy la capilla de Halle ilustra la ruina en que se encuentran las iglesias europeas que abandonaron la Palabra de Dios.

 

Debemos orar por nuestra iglesia. Lo que sucedió en Halle puede ocurrir también con nosotros. Completamos 68 años. Sólo por la gracia de Dios sobreviviremos en medio de la ola postmoderna del relativismo, individualismo e indiferencia.

 

Pr. Marcos Granconato
Soli Deo gloria

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