Sábado, 19 de Outubro de 2019
   
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Como Matar Hormigas

Recientemente mi casa fue invadida por hormigas. Eran por lo menos tres especies o tamaños. Hice de todo para acabar con ellas. Les eché veneno, perseguí algunas para descubrir y atacar el hormiguero, pisoteé cientos de ellas... Todo fue inútil.

Felizmente, hace algunos días encontré la solución. En una tienda de productos agrícolas, la vendedora me habló sobre un nuevo veneno que actúa de la siguiente forma: se rocía un poco del producto en algunas hormigas. Eso las deja contaminadas con una bacteria. De ahí, es sólo dejarlas irse. Cuando, finalmente, ellas llegan al hormiguero, llevan consigo la desgracia para toda la “colonia”. Al máximo de tres días, por el contagio, ¡no queda allí más ninguna hormiga viva!

 

Experimenté y funcionó. No hay más hormigas en casa. Así, descubrí como librarme de una plaga que por mucho tiempo me incomodó a mí y a toda mi familia.

Satanás ve a la iglesia como un hormiguero que le incomoda. Él siente placer en matar y destruir a cada “hormiga” que ve. Pero su sueño es terminar con todo el hormiguero.

 

¿Qué hace él, entonces? Es simple: él contamina a algunas y hace de todo para mantenerlas en el hormiguero. Poco importa que ellas continúen trabajando y participando de todo. Por cierto, eso es parte de su estrategia. Lo importante realmente es que ellas continúen allí contaminadas, pues eso, en poco tiempo, traerá sobre todos una enorme devastación (1Cor 5.6).

 

Por lo tanto, dejemos de ser ingenuos. Huyamos del pecado que viene por contagio, del error que proviene de la proximidad de personas infectadas con el mal. Recordemos siempre que incluso dentro de la iglesia tenemos que ser simples como las hormigas y astutos como las moscas.

 

Pr. Marcos Granconato
Soli Deo gloria

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